viernes, 31 de enero de 2014

Salvar Bonaval






 Hemos encontrado este video que nos ha parecido una maravilla y todo un ejemplo para defender lo que queremos de una manera alegre , divertida y demostrando que  la unión de un pueblo puede conseguir muchas cosas buenas para todos .
 A ritmo de la canción de Leño "Maneras de vivir" ( que también tanto nos gusta a la mayoría de la gente de Moranchel ) personas de todas las edades se van sumando  poco a poco por las calles del pueblo de Retiendas cantando esta canción para decirnos que salvar el Monasterio de Bonaval es una manera de vivir y nosotros estamos con ellos , no nos han dejado indiferentes y les animamos a seguir así y animamos a los morancheleros a apoyar esta iniciativa cada uno en la medida de sus posibilidades .Creemos que merece mucho la pena.
Salvar Bonaval es una Plataforma que pretende agrupar a todas las personas que defienden la conservación del Monasterio de Bonaval, salvando unas ruinas saludables.

Ahora puedes hacer dos cosas: ser indiferente y no hacer nada por apoyar nuestra Historia o ser parte de esta historia y unirte a la Plataforma Salvar Bonaval, son "Maneras de Vivir".

PLATAFORMA SALVAR BONAVAL buenvalleretiendas@gmail.com http://buenvalleretiendas.wix.com/sal...

domingo, 26 de enero de 2014

la casa de mi padre

De la casa de mi padre", de Jaime Izquierdo. Sobre Manolo Corces y San Esteban de Cuñaba:

"Una tarde, tendría entonces yo unos 10 años, jugando con mis amigos en un parque de Burdeos, a uno de ellos se le cayó el bocadillo a un charco. La escena era cómica, tanto porque casi todas las caídas intrascendentes lo son, como por la cara de desconcierto que se le quedó a mi amigo.

Mi padre, que contemplaba la escena desde lejos, me llamó. Me preguntó, muy serio, que de qué me reía. Turbado por la pregunta y el tono no supe muy bien qué contestar:

—Con los amigos ―me dijo― se comparte todo: las desgracias, las risas y… la merienda también. No puede ser nunca su desgracia indiferente para ti. Ni mucho menos motivo de chanza. Habla con tus amigos y diles que tenéis que compartir vuestros bocadillos con el chico que se ha quedado sin él…

De regreso a casa mi padre quiso dulcificar la regañina y me contó la historia de Basilia, una vecina de San Esteban de Cuñaba que no tenía marido y que tenía cinco hijos pequeños a la que un mal año se le había muerto el cerdo. La pérdida del cerdo era entonces una tragedia que anticipaba un invierno de hambres. Llegado el tiempo de la matanza, sin necesidad de que Basilia lo pidiese, sin necesidad de que ninguno de los vecinos lo reclamase, de todas y cada una de las casas de la aldea se le hizo llegar a Basilia una parte de la matanza.

— Esas cosas, Gerard ―concluyó mi padre― son las que nos hacen sentirnos bien con
nosotros mismos y con los demás. La fraternidad se escribe con letras mayúsculas
pero se construye con pequeños gestos, algunos casi imperceptibles, que aportan
satisfacción tanto al que da como al que recibe…"

viernes, 24 de enero de 2014